Este blog fue creado con la finalidad de poder mostrar información, básica e importante, acerca del RCP en pediatría , teniendo como objetivos:


* Fácil descripción de los pasos del RCP y

* La utilizacion segura y exacta del RCP en la práctica.

miércoles, 7 de abril de 2010

Reanimación Cardiopulmonar en los niños (RCP)




La reanimación cardiopulmonar (RCP) básica y el soporte vital para el grupo pediátrico debe, en forma ideal, ser parte de un proceso que involucre a toda la comunidad. Debe comprender: la educación para la prevención de lesiones, el reconocimiento del problema y/o el paro cardiorrespiratorio, la enseñanza del soporte vital básico pediátrico , el manejo de la obstrucción de la vía aérea y el acceso a un sistema de emergencia médica que esté preparado para las necesidades de los niños, con entrenamiento en el soporte vital avanzado pediátrico y cuidados pos reanimación del grave accidente. El paro cardiorrespiratorio pediátrico es poco común. Si éste ocurre fuera del hospital, generalmente se presenta cerca del hogar cuando los niños están bajo la supervisión de los padres. Por lo tanto, los cursos de reanimación básica deberían ser dados a parejas que van a tener niños, a los padres de niños pequeños, ya las personas involucradas en el cuidado de niños (personal de jardines infantiles, asistentes del hogar profesores, supervisores de actividades deportivas, y personal que participa en el rescate durante las emergencias).
También se hace evidente la necesidad de rediseñar las estrategias preventivas, en el ámbito de la gente, asignándole a la comunidad el rol activo y protagónico en el campo de la intervención oportuna, a través de la capacitación y entrenamiento , cuando emerjan eventos con alto potencial de riesgo.El paro cardiorrespiratorio y su corolario la reanimación cardiopulmonar proveen un modelo de excepcional interés y utilidad para los servicios de salud, toda vez que está demostrado que es casi imposible que los servicios de emergencia médica lleguen al sitio del suceso en los cuatro primeros minutos críticos.Es la intervención oportuna de la comunidad lo que hace la diferencia entre un programa exitoso y la alta secuela y mortandad del paro cardiorrespiratorio extrahospitalario en los países que no han implementado estas estrategias.




Antecedentes y factores predisponentes.La frecuencia y los resultados del paro cardiorrespiratorio pediátrico, así como las prioridades técnicas, y la secuencia de evaluaciones e intervenciones en la resucitación pediátrica difieren de las del adulto. Las guías de resucitación pediátricas deben dirigirse específicamente a las necesidades del recién nacido, lactante, niño mayor o adolescente.El paro cardíaco en el grupo pediátrico es rara vez de origen primario cardíaco, observándose este tipo de paro casi exclusivamente en niños con cardiopatía congénita. Las causas que con mayor frecuencia provocan Paro en el niño son las que inicialmente producen la falla respiratoria, síndrome de muerte súbita, accidentes (aspiración de cuerpo extraño, inhalación de humo, ahogamiento, traumatismo torácico, etc.).Rara vez el paro cardíaco en niños es súbito, habitualmente es el resultado final del deterioro de la función respiratoria o del shock, entre otrosLas maniobras prehospitalarias agresivas han mejorado también el pronóstico de las víctimas de ahogamiento con paro cardíaco . Para mejorar el resultado de la reanimación en niños, debería enfatizarse en la necesidad de maniobras vigorosas en la fase prehospitalaria, que proporcionen ventilación y oxigenación efectiva.PrevenciónLa mayoría de las muertes pediátricas son traumáticas y prevenibles; por ello es muy importante considerar programas de prevención hacia la comunidad que incluyan: un ambiente de seguridad y protección, sin suprimir la curiosidad intelectual y la necesidad de exploración y descubrimiento en los niños. Inculcar en ellos respeto por los fósforos y el fuego, así como examinar cuidadosamente los juguetes que se les proporcionan, evitando partes pequeñas que puedan ser aspiradas por la vía aérea. Juguetes pequeños tales como bolitas deben mantenerse fuera del alcance de infantes y niños de edad preescolar. Se ha demostrado que el uso de cinturón de seguridad y asientos especiales para automóviles han salvado muchas vidas en accidentes de tránsito. Se les debe enseñar a nadar y promover los programas de prevención de Paro por inmersión. Muertes por sofocación con bolsas plásticas se han publicado. Especial cuidado deberá colocarse en los artefactos eléctricos en mal estado, enchufes y cables.Los padres deben extremar los cuidados en el manejo y almacenamiento de productos tóxicos como detergentes, insecticidas, desinfectantes, combustibles, medicamentos, etcétera.Cadena de supervivenciaLlamamos cadena de supervivencia a una sucesión de circunstancias favorables que, de producirse, hacen más probable que una persona sobreviva a una situación de emergencia médica, y que incluyen la detección precoz del problema, la solicitud de ayuda a los servicios médicos de emergencia, el inicio precoz del soporte vital básico y avanzado, este último incluye el traslado y la hospitalización en la unidad médica requerida.De la misma forma que los eslabones de una cadena, cada una de las acciones tiene un rol en el tratamiento global y puede perder totalmente su efectividad si no está correctamente relacionada con el resto de los eslabones Definición de edadLa edad de la víctima ha sido hasta ahora la característica primaria que guía las decisiones para la aplicación de técnicas y secuencias de resucitación, pero la discriminación basada solamente en la edad es inadecuada, además cualquier simple delineación de la edad de un "niño" versus el "adulto" es arbitraria, porque no hay un parámetro único que separe al lactante del niño, ya éste del adulto. Los siguientes factores deben ser considerados: Tamaño, peso, altura y enfermedades previas entre otros.
Las diferencias pueden a grandes rasgos determinar tres grupos
1.- Menor de un año
2.- Entre un año y siete años
3.- Mayor e 8 años se toman como un adulto.Soporte vital pediátrico básicoSecuencia del soporte vital pediátrico básico:


1.Determine la inconsciencia (si hay otro testigo, activar el servicio de emergencia y de rescate).

2. Despeje vía aérea.

3. Evalúe la respiración e inicie la respiración asistida si es necesario.

4. Evalúe la circulación e inicie las compresiones torácicas si son requeridas.

5. Después de un minuto de Reanimación solicite ayuda y active el Servicio de emergencia:

6. Evalúe la respuesta.

7. Posición de recuperación.Determinación de la capacidad de respuesta o inconsciencia.



Para determinar que un niño está en paro respiratorio o paro cardiorrespiratorio la primera acción es determinar si el niño responde o no. El reanimador debe evaluar rápidamente al niño y determinar si el niño está o no inconsciente. Esto se determina tocando al niño, hablándole en voz alta, pellizcándole y moviéndolo para producir respuesta. La ausencia de capacidad de respuesta a órdenes y/ o estímulos, obliga a evaluar y apoyar la vía aérea y la respiración de inmediato. Aquellas víctimas con sospecha de lesión de la columna cervical y los lactantes no deben ser sacudidos para evaluar si responden, sólo hablarles, tocarles o pellizcarles.El diagnostico de Paro se determina cuando existe:* Ausencia de respuestas a estímulos.* Ausencia de movimientos respiratorios.* Pulsos arteriales no palpables.* Color azulado o palidez extrema.Vía aéreaLa falta de oxigeno y el paro respiratorio pueden causar o contribuir al deterioro agudo y al paro cardíaco durante la infancia. Por tanto, es importante mantener la vía aérea permeable y una ventilación adecuada. Si el niño no responde, pero respira, se debe llamar a los servicio de emergencia, de modo que sea transportado con prontitud a un centro hospitalario. Los niños con dificultad respiratoria espontáneamente se colocan de manera que puedan mantener la permeabilidad de la vía aérea, por lo cual debería permitírseles permanecer en la posición más confortable para ellos. Una vez determinada la falta de respuesta, el reanimador que está solo, debe dar soporte vital básico al niño, durante un minuto, luego activar el Servicio de emergencia Tal intervención puede evitar la progresión del paro respiratorio al paro cardiorrespiratorio. El reanimador debe pedir ayuda después de haber dado las ventilaciones de emergencia iniciales.


Si hay un segundo reanimador durante la evaluación inicial, éste debe activar el sistema de emergencia médico tan pronto como se reconozca la presencia de problemas respiratorios. El niño debe siempre moverse cuidadosamente, especialmente si hay evidencias de trauma. La probabilidad de lesiones de cuello, médula espinal o huesos puede sospecharse a partir de la posición y situación del niño. Por ejemplo, puede anticiparse que hay lesiones traumáticas si el niño se encuentra inconsciente a un lado del camino o junto a un árbol; tales lesiones son improbables si está en la cama sin respirar. Cuando hay sospecha de trauma, la columna cervical debe ser completamente inmovilizada y evitarse la extensión, flexión y rotación del cuello. Cuando se moviliza al niño, la cabeza y el cuerpo deben ser sostenidos firmemente y movidos como un bloque, de manera tal que la cabeza no caiga, ni rote, ni oscile.





Cuando la víctima está inconsciente, los músculos que sostienen la lengua se relajan permitiendo el desplazamiento posterior de la lengua, siendo ésta una de las causas más frecuentes de obstrucción de la vía aérea . Se debe colocar al niño en posición supina (boca arriba). En niños pequeños y lactantes la posición supina debe ser reforzada con un levantamiento de hombros, evitando la semiflexión de la cabeza. Para abrir o despejar la vía aérea, se usa la maniobra de inclinación de la cabeza-levantamiento del mentón. Si se sospecha lesión de cuello, debe evitarse la inclinación de la cabeza, y abrirse la vía aérea por levantamiento del maxilar inferior, manteniendo la columna cervical completamente inmovilizada. Si el niño está consciente con evidencia de dificultad respiratoria, no se debe perder tiempo tratando de despejar más la vía aérea. El niño debe trasladarse lo más pronto posible a un centro hospitalario.


APERTURA DE LAS VÍAS AÉREAS







Maniobra frente-mentón. El reanimador coloca una mano sobre la frente del niño e inclina la cabeza levemente hacia atrás hacia una posición neutral o ligeramente extendida, posición de olfateo en el lactante y un poco más hacia atrás en el niño. Los dedos, excepto el pulgar de la otra mano, se colocan bajo la parte ósea del maxilar inferior en el mentón, para desplazar la mandíbula hacia arriba y afuera. No cerrar la boca ni empujar los tejidos blandos bajo el mentón, ya que tales maniobras pueden obstruir más las vías aéreas.Maniobra "levantamiento de la mandíbula". Maniobra única en caso de sospecha de lesión cervical. El re animador coloca dos o tres dedos a ambos lados del maxilar inferior en el ángulo y levanta la mandíbula hacia arriba y afuera, sin hiperextender ni rotar el cuello . Los codos del reanimador pueden descansar sobre la superficie en la que está la víctima. Si está disponible un segundo reanimador, éste inmovilizará la columna cervical.



Respiración






Evaluación de la respiración "mire, escuche y sienta". Cuando no es claro si la víctima está respirando, después de abrir la vía aérea, el rescatador debe colocar su oído cerca de la boca y nariz de la víctima, y al mismo tiempo mirar hacia el pecho y abdomen, escuchar el aire espirado, observar si el pecho sube o baja, y al mismo tiempo tratar de sentir el flujo de aire en su mejilla . Si el niño vuelve a respirar, entonces se debe mantener la vía aérea abierta. Si el niño no respira, el rescatador deberá aplicar respiraciones asistidas. Respiración asistida. Si no hay respiración espontánea se debe dar respiración asistida mientras se mantiene la vía aérea permeable por medio del levantamiento del mentón o mandíbula. Primero el reanimador toma aire, luego, si la víctima es menor a l año de edad, coloca su boca sobre la boca o boca y nariz del infante, cubriéndolas totalmente. Si la víctima es de 1 a 8 años de edad, el reanimador hace oclusión total boca a boca y cierra la nariz de la víctima con los dedos pulgar e índice, mientras le inclina la cabeza.El reanimador da cinco respiraciones lentas (1 segundo por respiración) 1 - 5 a la víctima, haciendo pausa después de cada una para tomar aire, con el fin de maximizar el contenido de oxígeno y minimizar la concentración de di óxido de carbono en el aire espirado. Si el reanimador no hace esta toma de aire intermedia, el aire que insufla a la víctima tendrá baja concentración de oxígeno y alta de di óxido de carbono.La respiración asistida es el soporte más importante para un lactante o niño que no está respirando. Como hay una amplia variación en el tamaño de las víctimas, es imposible hacer recomendaciones precisas acerca de la presión o volumen de las respiraciones que deberían ser suficientes para elevar el tórax. Si el pecho del niño no se levanta durante la asistencia, ésta no es efectiva. La pequeña vía aérea del lactante o del niño ofrece alta resistencia al flujo de aire, por lo mismo, puede ser necesario que el re animador utilice una presión relativamente alta para enviar un volumen adecuado de aire y asegurar la expansión del tórax.



Si el aire entra libremente y el pecho se eleva, es una indicación de que la vía aérea está abierta. Si el aire no entra libremente (el pecho no se eleva), indica que la vía aérea está obstruida. Debido a que la causa más frecuente de obstrucción es una técnica inadecuada, en estos casos la maniobra cabeza atrás, mentón arriba, debe ser reposicionada. Si la vía aérea permanece obstruida, se debe sospechar una obstrucción por cuerpo extraño (ver Manejo de la obstrucción de la vía aérea por cuerpo extraño).Al dar las ventilaciones lentamente, se producirá un volumen adecuado con la presión más baja posible. La mejor manera de evitar la distensión gástrica, que se visualiza por distensión abdominal, es entregar volúmenes adecuados al tamaño del niño y en forma lenta, suficiente para elevar el tórax . Un adulto puede insuflar más de 1,5 litros de una vez, con lo cual puede distender el estómago del niño rápidamente.CirculaciónUna vez que la vía aérea ha sido despejada y se han dado cinco respiraciones asistidas al paciente, el reanimador determina si hace falta compresión torácica. El reanimador debe estar situado junto a la víctima.Búsqueda de pulso o signos de circulación. Las contracciones cardíacas inefectivas o ausentes son reconocidas por la ausencia de pulso en una arteria central grande. El lego que presta primeros auxilios, debe gastar sólo unos pocos segundos intentando localizar el pulso en un niño que no respira, antes de realizar compresiones torácicas.







En niños mayores de un año, la arteria carótida es la arteria central más accesible. En lactantes menores de un año, la presencia de un cuello corto y gordo hace que la arteria carótida sea más difícil de palpar, por lo tanto, se recomienda palpar la arterial braquial o femoral. La arteria femoral es usada a menudo por profesionales del equipo de salud en centros hospitalarios.La arteria carótida está situada lateralmente en el cuello, entre la tráquea y el músculo esternocleidomastoideo . Para sentir la arteria, el reanimador localiza con dos dedos de una mano el cartílago tiroides de la víctima (equivalente a la manzana de Adán de los adultos) mientras mantiene su cabeza inclinada con el auxilio de la otra mano, desliza entonces los dedos hacia la depresión del cuello, entre la tráquea y el esternocleidomastoideo y palpa suavemente la arteria. Se puede también buscar el pulso femoral si está fácilmente accesible.El pulso braquial está en la parte interior del brazo, entre el codo y el hombro, el reanimador aplica el pulgar en la parte externa del brazo y con el índice y el dedo medio, busca el pulso hasta sentirlo .Si está presente el pulso, pero no existe una respiración espontánea, se debe aplicar sólo respiración asistida, a un ritmo de 20 veces por minuto, o lo que es lo mismo, una vez cada tres segundos, hasta que se presente una respiración espontánea. Si no se palpan pulsos, realizar compresión torácica coordinada con la respiración, a un ritmo de cinco compresiones por una ventilación durante un minuto y luego activar la alarma. Activación del sistema de emergencia médico (SEM)A diferencia del adulto, en el caso del niño primero se da soporte vital por un minuto y luego se solicita ayuda. En el niño se debe activar rápidamente el sistema pero no es la primera acción a realizar.Si no existe trauma y no tiene ayuda, puede considerar la posibilidad de mover al niño pequeño hasta donde tenga teléfono para llamar a un servicio de emergencia médico o hasta donde otras personas que puedan pedir socorro. Se debe trasladar al niño si se encuentra en un lugar peligroso (Ej.: edificio en llamas) o que no ofrece garantías para la realización de la Reanimación.El rescatador que llame al SEM deberá dar la siguiente información:1. Lugar de la emergencia (Dirección, nombres de las calles y otras indicaciones).2. El numero de teléfono de donde se hace la llamada.3. Que sucede (accidente automovilístico, ahogamiento, etc.)4. Numero de victimas.5. Condición de la victima (s).6. Otra información requerida.7. Para asegurarse que la persona que esta tomando la información obtiene lo necesario para responder efectivamente, la persona que llama deberá ser la ultima en colgar el teléfono.



Compresiones torácicasLas compresiones torácicas son compresiones rítmicas y seriadas del tórax que hacen circular sangre hacia órganos vitales (corazón, pulmones y cerebro). Ellas se realizan hasta que se recupere la circulación espontánea o se inicie el SVAP, Las compresiones torácicas siempre deben acompañarse de respiraciones asistidas.





Para que las compresiones sean efectivas, el niño debe estar sobre una superficie dura y plana, en posición supina, Para un lactante, se puede utilizar como superficie la mano del reanimador o su antebrazo, con la palma de la mano sosteniendo la espalda del niño. Esta maniobra eleva efectivamente los hombros del infante, permitiendo que la cabeza se incline levemente hacia atrás, hacia una posición que deja permeable la vía aérea, Si el niño está siendo trasladado durante la reanimación cardiopulmonar, la superficie dura es creada por el antebrazo del reanimador que sostiene todo o casi todo el dorso, mientras la mano sujeta la cabeza del lactante. Debe cuidarse de mantener la cabeza al mismo nivel que el resto del cuerpo mientras la otra mano del reanimador realiza las compresiones torácicas.




Cuándo empezar el masaje cardíaco. Se deben iniciar las compresiones torácicas en todos los pacientes sin pulso, o aquellos que tienen frecuencias cardíacas más bajas que las necesarias par asegurar una perfusión adecuada a órganos vitales, es decir, están cianóticos y que no responden a la oxigenación y la ventilación.



* Ausencia de pulso.


* FREC. Cardiaca <60>


* FREC. Cardiaca <80>

* Cianosis.




Compresiones torácicas en el lactante. Las compresiones torácicas en el lactante deben efectuarse sobre el tercio inferior del esternón, teniendo precaución de no comprimir los apéndices xifoides. Los puntos claves para realizar la compresión torácica son:La línea intermamaria , que es una línea imaginaria ubicada entre los pezones. El dedo índice de la mano del reanimador, que no sostiene la cabeza del lactante, se sitúa en el esternón, justo debajo de la línea intermamaria, los dedos medio y anular se sitúan sobre el esternón, al lado del dedo índice; se levanta el dedo índice y la compresión esternal se realiza usando los dedos medio y anular. Se debe evitar la compresión de los apéndices xifoides, que es la zona más baja del esternón.


La otra mano del reanimador, se usa para mantener la posición de la cabeza del lactante (a no ser que esa mano esté debajo de la espalda). Esto permite que se dé ventilación sin necesidad de reposicionar la cabeza.Usando dos dedos el reanimador comprime el esternón, un tercio del diámetro anteroposterior del tórax. El número de compresiones debe ser al menos de 100 por minuto, con las pausas para la respiración, el número resultante de compresiones será de unas 80 por minuto.
Al final de cada compresión debe permitirse que el esternón retorne a su posición normal, sin quitar los dedos de la superficie del tórax. El tiempo de compresión y relajación deben tener duraciones similares.Compresión torácica en el niño. Se consideran para efectos del soporte vital básico pediátrico, a los niños comprendidos entre uno y ocho años de edad.Usando el dedo medio y el dedo índice de la mano más cercana a los pies de la víctima, el reanimador ubica el reborde costal, en la parte inferior del tórax del niño, en el lado torácico más cercano al reanimador.Con el dedo medio sigue el reborde costal hacia la parte media, donde se unen las costillas con el esternón, los apéndices xifoides.
Al dedo medio situado en este lugar se le junta el dedo índice.La palma de esta mano se coloca en el sitio donde estaba el dedo índice, con el eje de la mano paralelo al esternón . Los dedos deben mantenerse altos, no en contacto con las costillas, mientras la palma de la mano se mantiene en contacto con el esternón.La otra mano del reanimador, se utiliza para mantener en posición la cabeza del niño, de tal manera que se pueda dar la ventilación sin necesidad de reposicionar la cabeza.Comprimir el tórax un tercio de su profundidad, el número de compresiones es de 100 por minuto. Con las pautas para la ventilación, el número resultante de compresiones es alrededor de 80 por minuto. Después de cada compresión se debe permitir al tórax el retorno a su posición original, sin separar la mano del tórax. La compresión y la relajación deben durar aproximadamente el mismo tiempo.Si el niño es mayor de ocho años o es muy grande, la compresión torácica debe realizarse como si se tratara de un adulto .







Relación compresión ventilación (C- V).La relación compresión-ventilación recomendada para los recién nacidos es de 3:1 y de 5:1 para los lactantes y los niños. La justificación de esta diferencia con respecto a las guías de los adultos incluye a:1) Los problemas respiratorios son la causa más frecuente de paro pediátrico y por la tanto, la ventilación debe ser prioritaria.2) La frecuencia respiratoria fisiológica de lactantes y niños es más elevada que la de los adultos. Al final de cada ciclo de compresión, debe darse una respiración asistida. Se recomienda evitar la compresión y ventilación simultánea.
Evaluación de respuesta a la reanimación del lactante y niño.Después de realizar el soporte vital básico por tres minutos, es necesario evaluar si se recupera la ventilación y/o circulación, si esto no ocurre se continúa con el procedimiento de reanimación. Esta evaluación debe realizarse cada tres a cinco minutos o antes si aparecieran signos de recuperación del niño o lactante. De no haber respuesta se debe continuar con la reanimación hasta que llegue el equipo de soporte vital avanzado.Posición de recuperaciónSe denomina posición de recuperación a la postura en la cual se coloca a la víctima que aún está inconsciente, después que se recupera del paro, ya sea respiratorio o cardiorrespiratorio, con el objeto de evitar que la lengua caiga hacia atrás y obstruya la vía aérea, que se produzca aspiración de contenido gástrico y permitir al paciente ventilar adecuadamente.




Es difícil recomendar una posición única, pues ésta depende de varios factores por ejemplo, si el paro fue traumático o si hay sospecha de lesión cervical. Una posición de recuperación ideal debería considerar lo siguiente: etiología del paro y estabilidad de la columna cervical, evitar la aspiración, posibilidad de vigilar una ventilación y circulación adecuada, mantención de la vía aérea abierta y acceso expedito al paciente. Si no hay lesión cervical, se recomienda una postura lateral.





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